Exclusivamente el diseño rústico de sus muros de adobe y ladrillo, ni tiene ninguna otra bondad el espacio.
La lista es larga:
1. Se anuncia como hotel boutique y carecen absolutamente de cultura de servicio y capacitación del personal
2. No hay agua caliente en los cuartos (el mío era el Tepextate, por lo menos nunca tuve)
3. Hicieron una reunión otros huéspedes y apareció mi auto lleno de cascos de cerveza, nadie tuvo precaución de vigilarlos. En realidad no hay estacionamiento para huéspedes, es una “bahía” pequeña junto a la puerta de entrada para un solo auto
4. Sumamente sucia y olorosa la ropa de cama
5. No funcionó la TV
6. Pésima atención al llegar y check in. Me pidieron tres veces el número de reserva y culpaban a booking de no haberles enviado la información
7. Les envié correo por booking y el de su página para varias dudas de cómo llegar (está el hotel sobre un camino de terracería rumbo a Xagaá) y jamás me contestaron
8. En lo absoluto es coincidente el costo por lo que se ofrece en este lugar. Alerta a los viajeros, documentarse primero para no caer en el engaño.